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VIAJE A LA LUNA por Enzo Albornoz Alemán

VIAJE A LA LUNA por Enzo Albornoz Alemán

La nave se acercaba sigilosamente al borde del embarcadero de suelo lunar. Los tripulantes habían salido 5 años antes, por allá por el año 2045, y era la primera vez que tocarían tierra; o más bien, alunizarían.

Estaban muy nerviosos al ver la tierra y a la vez algo asustados por pisarla pensaban que al pisarla le haría daño. Estaban muy confundidos; al estar tanto tiempo navegando por el espacio habían perdido la noción de las distancias y, a pesar de haber llegado a la Luna, creían estar en la Tierra.

Se confundieron por un pequeño tiempo, pero al instante supieron que estaban en la Luna, se sorprendieron al saber que estaban en la Luna caminando, disfrutaban caminar por los lados de la luna pacíficamente. Decidieron salir a explorar, más allá de la ciudad flotante a la que habían llegado. No conocían el lugar y les causaba curiosidad todo el entorno.

Al saber que no conocían nada fueron a explorar la ciudad, se sentían asombrados por todo lo que habían visto, no podían de dejar de estar asombrados.                                                                                                                                        Lo que más les llamaba la atención era los vehículos, tan exóticos, tan livianos, que se desplazaban flotando sobre el piso sin siquiera tocarlo. Al ver uno de esos autos estacionado, le preguntaron al dueño del vehículo: - ¿cómo hace su auto para flotar sobre el suelo? El conductor le respondió con mucho gusto: -Mi auto tiene una suspensión magnética que lo hace flotar. Quedaron sorprendidos al saberlo, en ese momento todos soñaban con tener uno y conducirlos; mientras hablaban entre ellos. Hacía muchos años que la base en la Luna se había convertido en más que un pueblo, casi una ciudad. Siguieron recorriendo y en cada esquina algo nuevo les llamaba la atención.

Pasaban por cada esquina cuando algo se llamó mucho la atención, era una tienda donde vendían ropa, ellos de nuevo se sorprendieron, vieron ropa que quisieron comprar y ponérsela hasta que vieron una campera con luces en todas partes, todos querían una para ponérsela y mostrarla. Vieron el precio y no les alcanzaba para todos, solo para 3 personas así que las compraron, dijeron que cada un día la usarían 3 personas. Todos estaban de acuerdo y lo hicieron. Las camperas les resultaron bastante caras, pero, lo que ellos no sabían, eran las propiedades que tenían; que más tarde les salvarían sus vidas. Así es como emprendieron el regreso a su nave con el objeto de marcharse de suelo lunar y poner rumbo a la Tierra nuevamente.

Cuando ya habían llegado a su nave, empezaron a extrañar un poco a la Luna, pero no tenían opción, ya habían despegado rumbo la Tierra. La Luna se veía más pequeña cada segundo hasta que desapareció por completo, se sintieron felices al experimentar cosas nuevas en el espacio.


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