EL PUMA MANCHITAS DE CHOCOLATE de Marianela Navarro
Cuando todas las
hojas de los árboles ya habían caído, la nieve cubrió caminos y senderos. Luli
y Cala decidieron salir a la aventura.
Llegaron a un
bosque, todo estaba cubierto de hojas y algunas ramas secas. Decidieron hacer
una pequeña casa con ramas del piso. Estaban tan entretenidos juntando lo necesario que no advirtieron un
peligro que los acechaba desde los árboles.
Un animal grande y
fuerte estaba entre los árboles, ellos sin saberlo empezaron con la
construcción de la casa.
En
esa choza pensaban pasar la noche, sería toda una aventura para ellos que nunca
habían salido solos a explorar el bosque cercano. Pero al caer la noche, las
cosas no serían tan simpáticas como creyeron.
Terminaron de hacer
la casa y comenzaron a buscar frutos en los árboles para comer, cuando
regresaron la casa estaba totalmente destruida. Luli comenzó a llorar y Cala no
sabía por qué. La
tienda estaba rota, llena de arañazos; y las demás pertenencias de las jóvenes
desparramadas en los alrededores: las bolsas de dormir, las mochilas, ... Nunca
soñaron con que eso les pasaría. Cala decidió averiguar qué había pasado.
Se aventaron a la
parte más oscura del bosque, mientras caminaban se veían sombras pasar super rápido,
Luli estaba muy asustada y se escondió atrás de un árbol, sin qué Cala se diera
cuenta.
Al girar en busca de
Luli, no la vio y se desesperó; en ese momento se escuchó un rugido
desgarrador, sumado a los gritos de la chica.
Cala perdió toda su
valentía y comenzó a llorar y a llorar, a lo lejos se veían dos puntos verdes,
eran los ojos del enorme y temido animal. El animal cada vez se acercaba más y
más Cala temblaba de miedo.
Al poder observarlo
más de cerca, el muchacho vio al terrible animal que estaba cada vez más cerca.
Allí pudo ver que llevaba entre sus dientes la mochila de Luli.
Lo primero que pensó
Cala fue que había devorado a Luli, pero el animal se acercó más y sobre su
cabeza estaba Luli sonriendo. Cala la miró enojada y le dijo
- ¿Porque te
alejaste de mí y que haces en la cabeza de un puma? - La chica soltó una carcajada entre nerviosa y divertida, y le señaló las
manchas de chocolate que el animal tenía alrededor de su boca; los mismos que
había dentro de su mochila desaparecida.
- Pero Luli desde
cuando los Pumas comen chocolate? - le dijo Cala riéndose.
- Además, ¿porque
rompió nuestra casa ese Puma? - dijo muy seria Cala.
- No solo la casa
sino también nuestras pertenencias - repitió Cala. - Bueno, ¡¡sólo es un
animal!! ¿No te das cuenta que lo único que buscaba eran nuestros chocolates?
Jajaja.
- Okey, ¡está bien
solo haceme el favor de bajarte de ese Puma! - dijo entre carcajadas Cala, Luli
bajo del Puma y lo llevaron a un árbol que tenía un enorme agujero donde el
Puma podía dormir. Además, le dejaron unos chocolates para qué comiera. Cala y
Luli regresaron a su casa y el Puma dormía plácidamente en su nuevo hogar.
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