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PERDIDAS EN LA NIEVE por Brisa Alarcón

PERDIDAS EN LA NIEVE por Brisa Alarcón

 

Cuando todas las hojas de los árboles ya habían caído, la nieve cubrió caminos y senderos. Luli y Cala decidieron salir a la aventura. 

Se fueron a jugar con la nieve, se divirtieron toda la tarde haciendo muñecos de nieve. Tan entretenidas estaban que no advirtieron que caía la noche y, cómo había nevado toda la tarde, cuando quisieron regresar a la casa no hallaron las huellas para guiarse. Así que se pusieron nerviosas porque no sabían cómo regresar a casa, y como ya era muy de noche tenían miedo a la oscuridad. Hacía mucho frío y la nieve no paraba de caer; continuaron caminando hasta que les pareció ver el ingreso de una cueva entre las rocas, y allí se dirigieron con la intención de protegerse del frío. Quizás podrían encender una fogata si encontraban leña seca. En la cueva encontraron un poco, prendieron una fogata, y con eso pudieron pasar un poco el frío. De tan cansadas que estaban se durmieron y entre sueños se escuchaban voces que desde lejos se sentían que las llamaban Luliii Calaaa, eran sus padres que las estaban buscando. Tan dormidas estaban que pensaron que era un sueño y no se despertaron para contestarles. Como la nieve siguió cayendo durante la noche, a la mañana cuando se levantaron vieron que la entrada estaba tapada y no podían salir. Pensaron en explorar la cueva para ver si no había alguna salida por otro lado. Caminaron por la cueva y encontraron un hueco pequeño que por ahí no podían pasar, se sentían muy aterradas porque se encontraban atrapadas. Se sentaron por unos minutos a pensar que podían hacer para salirse de la cueva, hasta que Luli vio en un rincón un hierro, así volvieron a la entrada de la cueva y se pusieron con Cala a escarbar la nieve que le había tapado la entrada. Hasta que por fin pudieron salir de la cueva.                                                                                                                                         

Al encontrarse afuera pudieron ver que un montón de personas se hallaban desparramadas por los alrededores buscándolas: bomberos, vecinos, hasta la policía. Sus padres corrieron a abrazarlas apenas las vieron. Realmente había sido una aventura.


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