LA PRINCESA AVENTURERA por Tania Basualdo Barrera
Había una vez, en el palacio más bello que puedas imaginar,
una princesa que nada tenía que ver con las que aparecen en los cuentos. Porque
princesa era ella misma, y no le importaba que las personas la miraron muy raro,
y una persona le dijo:
- Tú eres muy especial-,
y la princesa le preguntó: ¿Porque?-, la persona le dijo: -
Tú eres tú misma y algunas princesas son otra persona.
La
joven tenía un espíritu libre y aventurero; y no le gustaba estar dentro del
palacio.
Ella quería explorar por muchos lugares y quería ser libre y
conocer a muchas personas por todo el mundo. No le gustaba ser princesa para
ella era mucho que hacer, quería ser una chica común y corriente como las
demás.
Para poder conocer
más sobre su reino, decidió salir sola en su caballo, disfrazada de campesina y
aventurarse hasta el pueblo más cercano.
Conoció a 3 personas: 1 se llama Juan, la otra Gustavo y la
otra Cataella; resulta que a esas 3 personas les empezaron a pelear, y la
princesa fue y empezó a gritar: -
!Ya basta, fuera! Después la
princesa le dijo: - ¿Están bien? Muchas gracias- Juan le dijo: - No sé cómo devolverte el favor- dijo Gustavo, y Cataella le dijo que muchísimas
gracias.
La
joven siguió recorriendo el pueblo, encontrando cosas que le llamaron la
atención, conociendo gente que la trataba como a una igual porque no sabían
quién era en realidad. -Ella
era hermosa agradable con todos, aunque las personas no la miraban raro, ella
era muy contenta por eso siguió viendo no le importaba nada.
De pronto se acercó al parque de una escuela donde jugaban los niños
durante el recreo. Le llamó la atención como jugaban juntos ya que ella siempre
había sido hija única.
Y se sintió un poco triste, quería tener varios amigos. Pero
se encontró con uno; quería ir a la escuela, y la princesa le pregunto ¿por qué
no vas a la escuela?
Y se anotó en la escuela. La princesa tenía plata, pagó la
escuela, y se puso feliz.
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